La viveza criolla, no se toma vacaciones, en todo caso, se adapta a ellas…
Se sabe que las mujeres de hoy, nos hemos sometido a nosotras mismas, primero por mandato familiar y luego por el mandato social, a grandes exigencias, sobre todo si además de profesionales exitosas, queremos ser madres –no es mi caso, que sólo soy una profesional camino al éxito y sin hijos-….
Este sí es el caso de una de estas abnegadas mujeres, madre además, que en ocasión de tener que asistir a una especie de convención/seminario de capacitación de una conocida multinacional de venta de productos dietarios a desarrollarse en el hotel durante todo un fin de semana, se enteró que en su casa, nadie cuidaría a su pequeño bástago… Fue entonces, que en su convicción de FUTURA EMPRESARIA EXITOSA y SIN LIMITES, decidió asistir de todas formas a las arduas jornadas de trabajo, acompañada por su hijo…
Así fue que durante todo el primer día, se vio a un niño de unos 8 años deambular sin rumbo por todas las áreas comunes del hotel… Corridas por las escaleras, paseos en ascensor, carreras por el foyer, largas sesiones de juegos on-line en el business center y horas de ocio recostado en los sillones del lobby mirando el techo, parecían ser parte del plan de actividades de verano impuesto por su madre FEEySL*.
Atento a sus movimiento, y habiendo verificado que no se trataba de un huésped, uno de los conserjes comenzó a hacer un seguimiento del precoz visitante, hasta que logro coincidir con él y con quién resultaría ser su madre, en el ascensor. En tales circunstancias, escuchó lo que sigue:
Se sabe que las mujeres de hoy, nos hemos sometido a nosotras mismas, primero por mandato familiar y luego por el mandato social, a grandes exigencias, sobre todo si además de profesionales exitosas, queremos ser madres –no es mi caso, que sólo soy una profesional camino al éxito y sin hijos-….
Este sí es el caso de una de estas abnegadas mujeres, madre además, que en ocasión de tener que asistir a una especie de convención/seminario de capacitación de una conocida multinacional de venta de productos dietarios a desarrollarse en el hotel durante todo un fin de semana, se enteró que en su casa, nadie cuidaría a su pequeño bástago… Fue entonces, que en su convicción de FUTURA EMPRESARIA EXITOSA y SIN LIMITES, decidió asistir de todas formas a las arduas jornadas de trabajo, acompañada por su hijo…
Así fue que durante todo el primer día, se vio a un niño de unos 8 años deambular sin rumbo por todas las áreas comunes del hotel… Corridas por las escaleras, paseos en ascensor, carreras por el foyer, largas sesiones de juegos on-line en el business center y horas de ocio recostado en los sillones del lobby mirando el techo, parecían ser parte del plan de actividades de verano impuesto por su madre FEEySL*.
Atento a sus movimiento, y habiendo verificado que no se trataba de un huésped, uno de los conserjes comenzó a hacer un seguimiento del precoz visitante, hasta que logro coincidir con él y con quién resultaría ser su madre, en el ascensor. En tales circunstancias, escuchó lo que sigue:
Niño NN – Mamá, sabías que en el hotel hay una piscina?
Madre FEEySL - No, dónde?
Niño NN: - En el piso 1X… Vamos a verla?
Madre FEEySL: Bueno!
Madre FEEySL - No, dónde?
Niño NN: - En el piso 1X… Vamos a verla?
Madre FEEySL: Bueno!
En ese momento, no pudo menos que intervenir el joven conserje para aclararles que no era posible que visitaran la piscina porque dicha área era de uso exclusivo para huéspedes, a lo que madre e hijo, lanzándose una mirada de pícara complicidad, descendieron del ascensor para retirarse ya del hotel…
De más esta decir, que al día siguiente, nadie vio la figura errante del niño en cuestión deambulando por el hotel, sino hasta muy entrada la tarde, cuando habiendo terminado la convención, lo vieron retirarse de la mano de su madre, con el cabello y el short de baño aún húmedos, la piel plena de una tarde de sol, y una mochila al hombro, con todo lo necesario para disfrutar de una improvisada “Colonia de Vacaciones 4*…
*FEEySL: Futura Empresaria Exitosa y Sin Límites
1 comentario:
Ya van unas cuantas veces que he tenido que despertar a alguien de una buena (y seguramente, merecida) siesta en un sofá del hotel...son huéspedes del hotel, que no clientes...yo que tu a este niño le hubiera puesto la gorra del botones o del maletero y le hubiera enseñado como limpiar la piscina...al día siguiente, desaparecido seguro...
Saludos de Crónicas hoteleras
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